Estancia Permanente

Dicen que quien viene de fuera a Cádiz, se enamora. Yo solo digo que si volviese al pasado, al principio de verano, no solo volvería a coger ese autobús en el que pasé 11 horas, dormí dos horas con excasa comodidad, donde el vecino de atrás había roto con la mujer y descargó toda su ira en mi asiento, donde la vieja de alante no se cansaba de contar historietas suyas, de su marido y de su perro, donde las de al lado se peleaban por la ventanilla y al lado un hombre dormido. No solo volvería a coger ese autobús sino que lo habría cogido antes para poder pasar más tiempo con vosotros. Porque es verdad que quien viene de fuera se enamora, se enamora de sus vistas, de sus chirigotas y sus fiestas, de sus lugares, de sus playas, sus parques, pero lo más importante. Se enamoran de sus gentes, a los que no les importa el no conocerte y te tratan como uno más aunque no sepan nada de ti.